Aprender a emprender

Aprender a emprender

Aprender a emprender. ¿Quién lo diría?

Y es que ni en el colegio ni en la universidad nos aportan ningún conocimiento útil para emprender un negocio propio.

Pero ojo, dale que dale al triángulo isósceles y esas cosas….

Para empezar, la mera idea de dedicar la vida a una “profesión” (si se la puede llamar así técnicamente) no tradicional está mal visto.

Es una etapa.

Una fase.

Ya va a pasar.

¿Y si no se me pasa?

 

Primeros pasos para emprender

Si sabés lo que te gusta hacer y a qué te gustaría dedicarte, ya tenés mil kilómetros de ventaja sobre la mayoría de las personas que conocés.

Te puedo asegurar aquí y ahora que la gran mayoría se encuentra sumida en un estado de sopor absoluto en sus respectivos trabajos, a los que se atan ya sea por necesidad, conformismo o simplemente miedo.

Si ya contás con este conocimiento, es que la decisión de emprender está casi tomada. Tarde o temprano, llegarás a esa conclusión.

Ahora bien, ¿por dónde empezar?

Acá encontramos el primer gran obstáculo.

 

Cómo informarse (y sobre qué)

El primer paso, en mi opinión, es aprender. Aprender sobre lo que querés hacer, sobre cómo hacerlo, sobre qué métodos tenés a tu disposición.

Aquí se arma un batiburrillo tremendo, porque con la cantidad de cosas que necesitás saber y la masa de información que encontramos en internet, es fácil perderse.

Así que es importantísimo tener en cuenta lo siguiente:

1.       No hace falta que sepas de todo

2.       Es súper necesario que filtres información (elegí tus fuentes)

3.       Tratá de ir aplicando lo que aprendas a medida que lo vas haciendo

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1. No hace falta saber de todo

El primer consejo va por obvias razones. No pretendas entender todo ni ocuparte de todo.

A veces, es suficiente con saber a grandes rasgos de qué se trata un tema para poder confiárselo a alguien más (y asegurarte de que no te joda).

 

2. Elegí tus fuentes

El segundo consejo es por razones de practicidad. Hay demasiadas fuentes de información, así que lo conveniente es elegir unas pocas.

Pocas y de calidad.

Por ejemplo, elegir a bloggers con estilos de vida parecidos a los que querés llevar o que han aplicado técnicas que te interesa aprender, webs con autoridad, etc.

Personalmente, de las mejores fuentes de información que encontré (y que recomiendo a cualquiera que quiera aprender más de marketing y mantenerse actualizado sobre el tema) es HAKEN, una newsletter a la que te apuntás para tener los mejores contenidos del tema en tu email cada semana. Apuntate, en serio.

 

3. Aplicá a medida que aprendas

Finalmente, es importante ir aplicando los conocimientos a medida que los vayas adquiriendo porque NO SIEMPRE PODEMOS APLICARLO TODO.

Lo que me lleva al siguiente punto…

 

Desventajas (¿?) de emprender en Paraguay

Gran parte de la información que consumimos aquí proviene de España.

Los compis españoles hace tiempo que se han puesto las pilas en emprender en el mundo digital y portan ahora mismo la voz de la experiencia (en lo que respecta al contenido en castellano, evidentemente).

Es información buenísima, porque hay emprendedores online españoles que, en mi opinión, están al nivel de una superestrella. Sinceramente.

Ahora bien, el problema es que muchas veces no podemos aplicar sus experiencias en nuestro entorno.

Por falta de recursos. Falta de herramientas. Diferencia de cultura.

Podemos empezar a mencionar algunas dificultades, pero creo que basta con mencionar solo esta: PAYPAL. La plataforma de pagos que todo el mundo utiliza y que es esencial a la hora de tener un negocio online y que a nosotros en Paraguay solo nos deja realizar pagos, no cobrar.

Habrá alguna forma de zafar de estos límites, estoy segura, pero yo aún no me he enterado (o no me junto con la gente correcta jajaja).

Pero bueno, creo que el ejemplo sirve para los propósitos de ilustrar esta idea.

 

No dejar de moverse

Al final, creo que esta es la clave de todo.

No renunciar ni dormirse sobre los laureles (o los ravioles, como diría mi mejor amigo).

Seguir trabajando siempre, avanzando, aunque sea a paso lento (¡pero seguro!)

Aprender siempre es importante, pero mejor hacerlo con consciencia y sin perder de vista dónde estamos y a dónde queremos llegar.

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