por que no ir a la universidad

Lo que hubiese querido saber sobre la universidad (y por qué no estudiar una carrera)

Si tuviera un hijo, no le obligaría a que siga una carrera universitaria.

Tampoco le impondría la obligación de sacar buenas notas en todas las materias del colegio; con que sepa leer, escribir, y las operaciones matemáticas básicas, me basta y sobra.

PERO QUE SEPA RAZONAR y manejar lo básico de lo básico para poder ser una persona funcional en una sociedad, eso sí.

De hecho, le enviaría al colegio más que nada porque me daría mucha pereza enseñarle por mi cuenta, no que tenga una opinión muy positiva de la malla curricular y la educación reglada de hoy día.

Para todo lo demás… está la biblioteca familiar. 😛

➖ Mi fobia al sistema educativo en detalle

Nada de lo que uno VERDADERAMENTE necesita en la vida real lo aprende en el colegio (escuela, instituto, como quieras llamarlo).

  • A mí nadie me enseñó sobre mis derechos laborales, por ejemplo. Empecé mi primer trabajo a los 18 años sin tener idea de cuánto debía cobrar, cuántos días de vacaciones me correspondían, nada.
  • Nadie me enseñó sobre impuestos; cuando llegó el día en que me pidieron mi primera factura, no tenía ni idea de dónde y cómo tenía que gestionar eso.
  • Tampoco me dijeron nada sobre planes de ahorro, cómo funcionan las cuentas bancarias… menos mal mi papá es administrador de empresas, que sino no me enteraba de nada.

En fin, basta del colegio. Ahora vamos a lo importante: POR QUÉ NO IR A LA UNIVERSIDAD.

via GIPHY

➖ Mitos sobre la universidad

Al terminar la educación secundaria, el camino se bifurca entre ir a la universidad, o trabajar para poder ahorrar lo suficiente e ir a la universidad después.

En la práctica (al menos en mi país), lo usual es hacer ambas cosas a la vez, trabajar y estudiar.

  • Trabajar para pagar la universidad.
  • Ir a la universidad para encontrar un mejor trabajo.
  • Tener un mejor trabajo para pagar un máster.
  • Hacer un máster para obtener un mejor trabajo.
  • Y así…

Ya podés empezar a ver en dónde está mal este sistema, ¿no?

Lo cierto es que esto de la universidad tiene un montón de mitos alrededor.

〰️ 1. Ir a la universidad te asegura un trabajo

FALSO. Tengo 0 ganas de buscar estadísticas mostrando la tasa de desempleo actual en el país, pero puedo asegurarte de que no deja de crecer.

Muchos creen que por terminar una carrera ya tienen asegurado un trabajo, y ahí quedan, sentaditos con el título en la mano viendo el tiempo correr y la plata en el banco desaparecer.

Poéticamente terrible.

〰️ 2. Tener una carrera universitaria te asegura tener más dinero

FALSO también.

Nepotismo, contactos, tráfico de influencias… lo dejo ahí.

〰️ 3. Ir a la universidad te pone en contacto con el mundo real

JA. JA. JA. ¿Te lo creés?

Aquí no puedo hablar por todas las carreras, pero me consta que en la de derecho, al menos, esto no es así.

Aprendimos un montón de teoría, leímos todos los códigos habidos y por haber, pero la realidad es que nada de lo que aprendimos se aplicaba en la vida real (en nuestro caso, en el Palacio de Justicia).

Teníamos profesores a los que se les “escapaba” el dato de vez en cuando (“miren chicos, esto que les enseño es así y así en el código, pero en verdad el proceso es distinto porque el juez nunca está y el que lo hace es el actuario, que en realidad resume todo el proceso y termina siendo asá”).

Gracias… por nada.

Al final, terminás saliendo con una titulación que certifica que te sabés super bien unas reglas de un juego que nunca vas a jugar.

Y si el argumento de ir a la universidad pasa por hacer contactos, te recuerdo que tus compañeros están sumidos en el mismo mundillo irreal que vos.

via GIPHY

➖ Ahora sí… los pro de ir a la universidad

No todo podía ser malo, ¿no?

No estoy iniciando una guerra campal contra el sistema educativo tercermundista que tenemos, para nada. Si hay algo que me molesta, son los extremismos 😉

Así que voy por los pro:

〰️ 1. Adquirís habilidades útiles

El hábito de leer, la disciplina de ir todos los días al mismo lugar a la misma hora, la constancia… estas son habilidades hiper-valiosas para sobrevivir a cualquier trabajo en relación de dependencia.

Ni qué decir un emprendimiento propio.

Yo tuve la suerte de hacer un máster en una universidad extranjera (sí, hice un máster después de lo mucho que odié la universidad, no siempre tiene sentido lo que hago, cuando leí este posts de Ángel me quise morir).

Iba diciendo, hice un máster en una universidad extranjera y aprendí un montón.

La dinámica de las clases era completamente distinta y me exigía leer e interpretar lo leído para poder participar activamente en clases después, discutiendo con el profesor, argumentando con mis compañeros…

Sobre todo, aprendí a comunicar.

¿Esa forma de escribir ultra-formal que aprendimos en secundaria o en la carrera, con palabras laaaargas y complicadas, 53 oraciones subordinadas y que nadie entiende nunca? ¡Nada de eso!

Aprendí a comunicar de verdad, a conversar.

Si querés saber más de mi historia en la universidad, podés suscribirte a mi blog, que al hacerlo te llegará al email una seguidilla de correos en donde cuento toda mi historia 😉 así de chusma.

〰️ 2. Podés aprovechar ciertos recursos

No sé en qué ciudad estés, pero aquí no abundan las bibliotecas públicas ni los lugares con libros interesantes.

Si hay un crédito que pueda darle a mi exuniversidad es que tenía una biblioteca bastante grande y completa. Al menos en la central, que la facultad de derecho estaba más pelada que lapacho en invierno.

También tenés acceso a algunos cursos o actividades extracurriculares que pueden llegar a ser muy útiles.

En mi caso, esta experiencia fue la del Moot. En resumen, se trata de una competencia entre universidades de todo el mundo en que los alumnos defienden un caso ficticio de manera escrita y oral, que se lleva a cabo en Viena.

Ahora bien, no sé qué tanto apoyan las otras universidades este tipo de actividades. En mi época, mi grupo y yo fuimos los primeros en llevar la bandera de la Universidad Católica a esa competencia y, a pesar de que nos bancamos todo (desde el pasaje hasta la inscripción a la competencia), la universidad no hizo ni el más mínimo esfuerzo en apoyarnos. ¡Si hasta dramas con la asistencia hicieron!

Tal vez ahora sea diferente, no lo sé. Es la experiencia que me tocó a mí.

Pero sí que aprendí muchísimo en esa competencia; tanto que terminé participando 3 veces. 🤣

➖ La alternativa a la universidad

Internet, ¿te suena?

No te estoy hablando de aprender cosas de Wikipedia, no.

Internet te da una posibilidad infinita de cursos, talleres y programas de todo tipo y para toda clase de persona.

Esto te da la chance de emprender tu propio negocio, de crear un proyecto a tu medida, para trabajar en lo que quieras, como quieras, cuando quieras.

Nah, tan fácil no es, pero posible sí.

Mucho se puede criticar mi forma de pensar.

  • Que yo tengo privilegios…
  • Que no todos tienen la suerte que tengo yo de vivir de lo que me gusta…
  • Blablabla.

Pero no creo que sea una cuestión de privilegios, sino de qué tantas ganas tenés de comerte el mundo.

via GIPHY

〰️ Escenario 1:

Podés ir a la universidad y aprovechar todo lo que puedas de la experiencia, sacando lo útil e ignorando lo que no lo es, siempre que tengas en claro de que no será LA solución mágica a todos tus problemas ni que nadarás en dinero y libertad tras recibir tu título.

Eso sí, tenés que tener mucha garra para rebuscarte la vida y sacarle verdadero provecho a esto, y aplicarlo después a tu propio proyecto.

¿Que no sabés a qué dedicarte? Hay talleres online para poder descubrirlo, hasta de eso vive la gente eh.

〰️ Escenario 2:

Podés trabajar full-time por necesidades económicas y hacerte una hora al día para hacer un curso online, ir aplicando lo aprendido y formar ahí una cartera aparte de clientes que podés hacer crecer hasta que ocupe el lugar de tu sueldo.

¿Que no sabés cómo emprender? Para aprender a emprender hay cursos también.

〰️ Escenario 3:

Estudiar una carrera, conseguir un puesto de funcionario y tener la vida resuelta.

  • Tener vacaciones cuando dicen los demás.
  • Tomarte días libres según la voluntad de tu jefe.
  • Tener un techo económico fijo (pero estable, hasta que te despidan).

Esto nos lo enseñan en el colegio 😉

➖ Un choque de realidad, aunque no te guste

Estudiar, encontrarse (que no es lo mismo que ganarse) un lugar puesto como funcionario y tener la vida hecha, puede hacerlo cualquiera.

Pero crearse una vida a medida, no.

Conozco personas que fueron a la universidad y después tomaron un curso online para poder emprender en lo que saben, y se dedican a su carrera, pero de forma independiente.

Conozco personas que no fueron a la universidad y tienen negocios excelentes, porque se enfocan en solucionar problemas reales para personas reales.

Conozco personas (soy de esas) que tienen una carrera hecha, pero que aprendieron algo completamente distinto después y ahora viven de eso.

No sé vos, pero yo me levanto todos los días enamorada de lo que hago, feliz de la vida.

Y si tuviera un hijo, querría que lo fuera también.

3 comentarios en “Lo que hubiese querido saber sobre la universidad (y por qué no estudiar una carrera)”

  1. Kytu que más decirte me has hecho emocionar de pe a pa. Y no es porque sea llorona (que lo soy) sino porque me identifico con mucho con lo que decís. Gracias por ser taaaan vos.

    Responder

Deja un comentario